London City Ballet

 

Los amantes de la danza tenemos que estar siempre muy despiertos ante las pocas fechas que suelen tener los espectáculos, en especial, de compañías internacionales de gira en España. Si te despistas, pierdes la oportunidad de encontrar entradas. Por eso, es muy de agradecer que la extensa y variada programación de los Veranos de la Villa, organizados por el Ayuntamiento de Madrid, incluya un año más varios espectáculos de danza, que además siempre suelen agotar sus localidades en el patio central de Conde Duque, insuperable escenario del verano cultural madrileño, en el que el año pasado pude disfrutar del Junior Ballet de la Ópera de París

Ayer y de nuevo hoy por la noche es el turno del espectáculo Momentum, del London City Ballet. Creada por Harold King, esta compañía itinerante, que contó con la princesa Diana de Gales en su patronato, volvió en 2023 bajo la dirección de Christopher Marney después de casi tres décadas de parón. Así que lo de anoche en Madrid no fue una velada de danza más, fue también, en cierta forma, el resultado del esplendoroso y versátil renacer de una compañía. 


Comenzó la noche con Mephisto Walter, de Ashley Page, la pieza con aire más clásico de las cuatro del programa, tanto por el vestuario, con tutú, como por la música y los pasos. Cinco parejas en escena para dar vida a una pieza en un maravilloso in crescendo.

Tras ella es el turno de Concerto Pas de deux, de Kenneth MacMillan, interpretada por Jimin Kim y Joseph Taylor. Es un delicadísimo y frágil pas de deux, casi en cámara lenta, en el que los dos bailarines tienen pasos de gran complejidad, casi acrobáticos, de una belleza magnética, al ritmo de una melodía que por momentos parece casi un lento punteo de piano. Una exquisitez. 

En el programa estaba previsto que la tercera pieza fuera Soon, pero por megafonía se anunció un cambio de última hora por otra pieza cuyo nombre no capté, la verdad, y que tampoco he encontrado o no lo he sabido identificar en su repertorio. Ojalá algún lector que estuviera anoche o se quedara con el nombre  pueda ponerlo en comentarios. La pieza comienza y termina con una mujer sentada en una silla al lado de un hombre, con el que protagoniza un precioso pas de deux. Entre medias, una escena con más bailarines que tiene cierto aire onírico, con toque fantasmagórico, y unos pasos de danza más moderna y urbana. La pieza se tuvo que volver a repetir por unos problemas técnicos cuando se llevaba representado un tercio, más o menos, lo que permitió volver a ver ese comienzo una segunda vez. 

Tras un descanso de 15 minutos, la noche terminó en alto con Pictures at an exhibition, de Alexei Ratmansky. Es la pieza más larga del espectáculo (35 minutos) y también la más completa y exigente, la que más momentos de lucimiento colectivo e individual ofrece. Es una pieza en la que volvemos a ver a diez bailarines en escena (Alina Cojocaru, Joseph Taylor, Lydia Rose Hough, Simeon Sorange-Felicite, Sahel Flora Pacual, Samuele BarzaghiYuria Isaka, Josue Gomez). De fondo se proyecta Alina Cojocaru, Joseph Taylor, Lydia Rose Hough, Simeon Sorange-Felicite, Sahel Flora Pacual, Samuele BarzaghiYuria Isaka, Josue Gomez). 

De fondo se proyecta el cuadro Estudio de color con cuadros, de Kandinsky, que sirve de inspiración a los distintos pasos que reflejan, como los lienzos abstractos, todo tipo de emociones, también la tristeza, como la que sentimos, por cierto, ante el espantoso incendio que avanza descontrolado en Ávila y en la Comunidad de Madrid y que nos recordaba el creciente olor a humo que ha invadido toda la ciudad. Pero esa es otra historia. 


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