Hoy que comienza la nueva temporada radiofónica, una de las que más cambios trae de los últimos años, es buen momento para celebrar el más adictivo, elaborado y emocionante espacio de la radio de este verano. Este amado medio nuestro nunca descansa, tampoco en agosto, y aunque ya quedó atrás aquel tiempo en el que en verano apenas ocurría nada informativamente relevante, la radio agosteña suele bajar un poco las pulsaciones y dar más espacio a otro tipo de contenidos que durante el resto del año no suelen tener tanta cabida. La radio de verano no es sólo la que se mantiene de guardia o para contar con mucho menos equipo lo que sucede en el mundo, sino que también se presta a innovar y sorprender. Es lo que lleva dos veranos haciendo Diego Fortea con el espléndido Lo contó la radio.
En 2024, ya fuimos muchos los que gozamos con Protagonista: Luis Del Olmo, la hipnótica serie documental de trece capítulos en la que Fortea recorría la trayectoria del padre de la radio moderna en España. Lo contó la radio comparte todas las virtudes de aquel proyecto: la pasión por la historia de la radio que muestra su autor, el extraordinario trabajo de rastreo y documentación de cortes de otro tiempo y su mirada respetuosa hacia quienes hicieron grande este medio que hoy, en esta era de pantallas y algoritmos, nos sigue resultando único a millones de personas.
He seguido con fruición cada nuevo capítulo de Lo contó la radio, que ha emitido Onda Cero cada día a primera hora de la mañana, pero que he escuchado en formato podcast cuando volvía del trabajo por las tardes, los fines de semana o en cuanto encontraba un rato. Ha sido absolutamente hipnótico día tras día, un regalo para cualquier amante de la radio. Un trabajo excepcional, como el de aquella serie documental sobre Luis Del Olmo, que pide a gritos un Ondas. Merece todos los reconocimientos.
Fortea, guionista del tramo de entretenimiento en Más de Uno, en el que seguirá Alsina esta temporada, nos ha vuelto a regalar un maravilloso compendio de historias de la radio, a través de entrevistas con profesionales de distintas emisoras y de diferentes perfiles. Estrellas radiofónicas como el propio Alsina, Iñaki Gabilondo, Julia Otero o Gomaespuma, pero también otros protagonistas esenciales de este medio como los productores o los técnicos (imperdible el capítulo dedicado a Luis Balduque, realizador de larga trayectoria que tocó virguerías en las retransmisiones de Antena 3 de Radio).
Si hablara aquí de cada programa, no terminaría nunca, porque todas las entrevistas me han encantado, todas sin excepción. Cada programa tenía el mismo enfoque: entrevista para repasar la trayectoria profesional del entrevistado, con audios de sus distintas etapas en la radio. La inmensa mayoría lo pasa mal escuchando las grabaciones más antiguas, en algunos casos, de cuando eran apenas veinteañeros que aún impostaban algo la voz y tenían esa musiquita tan habitual de quien está empezando en el medio.
Esta segunda temporada de Lo contó la radio, que espero que sea la segunda de muchas más que estén por venir, ha regalado muchos momentos, sonidos y anécdotas. Es imposible recopilarlos todos. Recomiendo escuchar cada programa de inicio a fin. Me han gustado especialmente los recuerdos de Julia Otero de aquella vez que eliminaron su programa con agostidad, pese a ser líder de audiencia, por motivos puramente ideológicos. Y las reflexiones de Carles Mesa sobre su trayectoria y su época al frente de las mañanas del fin de semana de Radio Nacional, cuando Pepa Fernández pasó fugazmente a las mañanas entre semana. Y los pasajes de las retransmisiones de vueltas ciclistas en la era de José María García y Javier Ares (ojalá él en un programa próximo), todo un espectáculo. Por supuesto, también el reencuentro en un micrófono de Juan Luis Cano y Guillermo Fesser, componentes de Gomaespuma. Y el pasado como corresponsal de guerra de José Miguel Azpiroz. O los comienzos de Rafa Latorre, que desde hoy se pone al frente del tramo informativo de las mañanas de Onda Cero, en la extinta Punto Radio. Y el pasado de Máximo Huerta en la radio, que desconocía y que el escritor y periodista relata en uno de los programas más emotivos de la temporada.
Hablar de la historia de la radio no es sólo, que ya es bastante, hablar del medio de comunicación que adoramos millones de personas, el que provoca una conexión más fuerte con quien está al otro lado. Hablar de la historia de la radio es también hablar de la historia de España. Al escuchar, no sé, la tertulia de folclóricas del programa de Encarna Sánchez, de la que se escucharon algunos cortes en el programa con Valeria Vegas, o tantos y tantos pasajes más antiguos, uno puede apreciar cómo ha ido cambiando también la propia historia del país. Por algo la radio, como siempre dice Iñaki Gabilondo, es el medio que mejor conecta con el sentir de la sociedad.
La labor de Diego Fortea de recuperar cortes antiguos, agruparlos y comentarlos con protagonistas de este medio único a lo largo de las últimas décadas es un regalo maravilloso, un recordatorio de por qué tantas personas amamos la radio por encima de todas las cosas. Larga vida a la radio y, ojalá también, larga vida a Lo contó la radio. No es por ponerle deberes a Diego Fortea, porque tiene que ser muy arduo el trabajo de rescatar pedacitos de audio de la radio de otros tiempos, pero aún queda mucha historia de la radio por recorrer. Ojalá así sea.

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